La Tierra conocida por su generosidad, le pidió a una de sus hijas que les enseñara a los humanos a cultivar sus alimentos, para que en épocas de escasez no murieran de hambre. Su hija no muy contenta con el encargo porque notaba que la humanidad se caracterizaba en quitar más que dar, se asentó en una comunidad tomando la forma de mujer con cabellos rubios como el sol. Con el tiempo les enseño a cultivar diferentes verduras y frutas y en el proceso se enamoró de un humano y este de ella. Enfadada por sentir eso, perdió el control haciendo que todos los cultivos se pudrieran , y todas las comunidades humanas fueran afectadas. El humano del que se enamoró, enfermo como los cultivos al ser rechazado, su corazón también comenzó a pudrirse.

    Asustada por el efecto de su enojo, intento curarlo sin éxito.

    Acudió a su madre por ayuda y esta le dijo que si no sacrificaba algo que para ella fuera importante ni el humano ni los cultivos se salvarían.

    La hija de la tierra solo tenía una posesión, se cortó su cabello amarillo como el sol, y cubrió con el la tierra cultivada y a su amado.

    Y bendecida por la Tierra, de sus cabellos nació el trigo y el sol se reflejó en el dando calidez al corazón de su amado.

    La hija de la tierra se quedó para siempre a vivir con la humanidad, y nosotros hoy solo podemos ver su cabello brillante como el

    sol.



    Ilustración original en acuarela y tinta dorada sobre papel de 300 grs

    Única.

    Medidas: 14,8 x 20 cm aprox

    Incluye mini relato.

    Se entrega con certificado de autenticidad.

    Ceres - Original

    $3.500,00

    5% de descuento pagando por transferencia bancaria

    Ver formas de pago

    Debido a la situación de cuarentena total en el país, los tiempos previstos de entrega pueden sufrir demoras.

    Calculá el costo de envío

    La Tierra conocida por su generosidad, le pidió a una de sus hijas que les enseñara a los humanos a cultivar sus alimentos, para que en épocas de escasez no murieran de hambre. Su hija no muy contenta con el encargo porque notaba que la humanidad se caracterizaba en quitar más que dar, se asentó en una comunidad tomando la forma de mujer con cabellos rubios como el sol. Con el tiempo les enseño a cultivar diferentes verduras y frutas y en el proceso se enamoró de un humano y este de ella. Enfadada por sentir eso, perdió el control haciendo que todos los cultivos se pudrieran , y todas las comunidades humanas fueran afectadas. El humano del que se enamoró, enfermo como los cultivos al ser rechazado, su corazón también comenzó a pudrirse.

    Asustada por el efecto de su enojo, intento curarlo sin éxito.

    Acudió a su madre por ayuda y esta le dijo que si no sacrificaba algo que para ella fuera importante ni el humano ni los cultivos se salvarían.

    La hija de la tierra solo tenía una posesión, se cortó su cabello amarillo como el sol, y cubrió con el la tierra cultivada y a su amado.

    Y bendecida por la Tierra, de sus cabellos nació el trigo y el sol se reflejó en el dando calidez al corazón de su amado.

    La hija de la tierra se quedó para siempre a vivir con la humanidad, y nosotros hoy solo podemos ver su cabello brillante como el

    sol.



    Ilustración original en acuarela y tinta dorada sobre papel de 300 grs

    Única.

    Medidas: 14,8 x 20 cm aprox

    Incluye mini relato.

    Se entrega con certificado de autenticidad.

    Mi carrito